Art Déco (Años 1920 – 1930), el movimiento artístico nacido en el periodo de entreguerras mundiales, concentrando las tendencias del progreso, la industria, la modernidad, el lujo y el nuevo optimismo. Impregnó todas las manifestaciones artísticas y artesanas, con grandes ejemplos que todavía hoy están vigentes. Como los primeros rascacielos de Nueva York, con el edificio Chrysler, el Empire State. el Rockefeller Center o el Hotel Plaza. O grandes maestros de diferentes disciplinas como fueron el vidriero y joyero Lalique, la pintora Tamara de Lempicka, o el modisto Balenciaga.Elegancia y lujo son las lineas maestras que definen este movimiento y utilizan el orden, la simetría, la verticalidad y las líneas geométricas como ángulos, triángulos, rectángulos, círculos, zigzags, dando entrada también a nuevos materiales como el acero pulido, el cromo, el mármol, superficies brillantes y nuevas fórmulas de plásticos.
Durante las décadas de 1920 y 1930, el Art Decó revolucionó la producción de las vajillas, que ya se podían fabricar de forma industrial y a gran escala favoreciendo la compra y el acceso al gran público, democratizando el estilo lujoso de "los locos años 20", "la era del jazz", y el brillo optimista de la época, disfrutándolo a diario en sus mesas.
Las vajillas cambian radicalmente de estética. Se dejan a un lado las escenas románticas y pastorales victorianas y se abraza con efusión la simetría, la geometría, los brillos, y los nuevos materiales plateados. También cambian las formas de los platos y aparecen los octogonales, los hexagonales y cuadrados. Todo muy simétrico, todo muy gráfico.
La llegada de los acabados metálicos brillantes como la plata, el platino y el cromo en las vajillas y piezas de mesa Art Déco respondió al deseo de la época de capturar el "espíritu de la máquina": superficies ultra pulidas, reflectantes, futuristas y frías. La plata real sobre la cerámica se oxida y se vuelve negra rápidamente con el aire. Por ello, para lograr vajillas con un aspecto plateado brillante, imperecedero y apto para el uso diario, los fabricantes comenzaron a usar óxido de platino líquido. Al hornearse, el platino dejaba una película milimétrica de metal puro que no se empañaba jamás. Las firmas aplicaban este platino mediante finas líneas geométricas (fileteados), patrones de "rayos de sol" o cubriendo piezas enteras (silver lustre) para que parecieran lingotes de metal macizo.

